FECHA: 3 de abril 2012
GRADO: 5
MAESTRA EN FORMACION: Kelly valencia Valdez
AREA: ciencias naturales
AMBITO CONCEPTUAL:
Con el desarrollo de esta clase contribuimos al logro del
estándar: me ubico en el universo y en la tierra e identifico características
de la materia, fenómenos físicos y manifestaciones de la energía en el entorno, de grado quinto.
ACCION DE PENSAMIENTO (ENTORNO VIVO): describo las
características físicas de la tierra y su atmosfera.
LOGRO: identifico acciones que me permitan
cultivar bacterias.
INDICADOR DE LOGRO:
Ø identifico
las bacterias maléficas y las benéficas
Ø comprendo
la importancia de lavarse las manos antes de cada comida.
COMPETENCIAS:
Ø interpretativa
Ø argumentativa
Ø propositiva
AMBIENTACION: ambientaremos la clase con una historia
llamada la bacteria lela
Ni
siquiera ella misma sabía con total seguridad por dónde había entrado en ese
cuerpo; la pobre era muy despistada. Lela era una joven bacteria en busca de su
primera morada. A sus treinta y tantos años estaba harta de escuchar a su mamá
decirle que ya era hora de que se emancipara. “¡Qué más quisiera yo, mami!;
pero ya sabes lo mal que está el panorama para los jóvenes hoy día”, era el
sólido argumento que solía esgrimir ante su paciente progenitora. Pero en el
fondo sabía que había llegado la hora de abandonar el nido, muy a su pesar, de
ser independiente y de enfrentarse a la vida sola. Así que ahí estaba ella
recorriendo aquel organismo, revisando bien la zona donde pretendía anidar.
Después de dar varias vueltas de inspección, hizo su primera visita, a los pulmones. “¡Guauuu! Qué amplio y bien ventilado. Aquí me monto yo, con unas cuantas amigas, una neumonía de tres pares de narices”. Sí, amigos, nuestra pequeña amiguita estaba dispuesta a seguir el mandato bíblico, “creced y multiplicaos”, al pie de la letra. Pero de pronto reparó que aquellos pulmones ya habían sido ocupados en dos ocasiones, en las que unas colegas suyas habían provocado en otros tiempos dos pulmonías. “No sé, ya han sido habitados, se ven algo usados…No, no, qué va, definitivamente no me quedo en los pulmones, eso es como vivir de segunda mano; yo aspiro a algo mejor”.
Así que se subió a la siguiente vena dejándose arrastrar por el torrente sanguíneo, en busca del lugar adecuado para anidar. Bajó al poco. “Tengo que reconocer que el transporte está muy bien en esta zona”, iba pensando mientras caminaba, cuando se encontró de bruces con el hígado. “¡Aquí, aquí puede ser un buen lugar!”, se dijo atraída por las dimensiones de éste y entró. “¡Menudo chasco! Las paredes están pintadas de amarillo, pero si está pasado de moda. Ay, no aquí tampoco me quedo, la bilis nunca ha sido de mi agrado”.
“Margarita, ¿quieres que te lleve agua?”, escuchó que le decían al cuerpo en el que ella se encontraba y ésta contestaba retumbando su voz en todo el interior “No, ya tengo. Ahora me pongo el termómetro”. “¿Margarita? ¿El cuerpo se llama Margarita? Como la de Rubén Darío: Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar tu acento. Margarita, te voy a contar un cuento”. Sí, nuestra Lelita era aficionada a la literatura, como nosotros; ¿o, acaso, lector, eres de los que piensan que una bacteria no tiene derecho a instruirse? Vamos, vamos amigo. En su antigua casa, en sus ratos libres, por las tardes, gustaba subir al cerebro y echar mano del archivo y acomodarse en una hendidura de aquella materia gris, leyendo durante horas.
Un tanto decepcionada por no hallar el lugar adecuado para ella, Lela, se dirigió hacia el sur. Decidió ir caminando, dando un tranquilo paseo para poder disfrutar del paisaje. Al rato se topó con un bonito parque, leyó el letrero “Parque de los Intestinos” y resolvió quedarse a jugar en sus largos toboganes. Disfrutaba lanzándose a toda velocidad por ellos hasta llegar abajo, mientras gritaba con los brazos en alto y le entraba la risa: era feliz; luego, subía corriendo para volver a tirarse por ellos y así estuvo durante largo rato. Pero se dio cuenta que debía continuar camino, debía seguir buscando y emprendió de nuevo el vuelo.
Después de andar otro ratito llegó a un edificio llamado “Vejiga”, una preciosa piscina esférica y entró para darse un baño y refrescarse así de la caminata. Pero resultó que estaba climatizada y olía fuerte, se habían pasado con el ¿cloro? o lo que le echaran a aquel líquido. Se acercó al borde y vio con suma sorpresa su silueta reflejada en él, “¡por Dios! Pero si me he puesto redonda. Claro, desde que entré aquí no paro de engullir plaquetas y linfocitos a todas horas como si fueran gomitas.. Lelita, te llenas y luego quieres estar delgada. Ahora te tocará hacer dieta”, se decía nuestra pequeña protagonista.
Miró hacía el sur pero su orografía no reunía las condiciones exigibles, necesarias y hasta deseables para vivir en ella. Se trataba de dos extensiones bastante largas, sí, pero llenas de músculos fibrosos con apenas espacios vacíos donde moverse cómodamente, llamadas piernas, y después, la nada, el vacío. Así que ni corta ni perezosa dio media vuelta y se encaminó otra vez hacía arriba llegando a los riñones. “Bueno, es un duplex, sí, pero cada habitáculo es muy reducido y a mí no me gusta vivir con estrecheces… ¡No señor!” No, Lela, estaba acostumbrada a otra cosa; vamos, que era un poco pija y con tanta vacilación había dejado pasar tres valiosos días sin decidirse por cuál sería el lugar donde echar raíces.
Tres días en los que el cuerpo que había invadido ya se encontraba débil margarita fue al médico donde le dijeron que había una bacteria dando vueltas por su cuerpo entonces le recetaron los medicamentos para combatirla muriendo asi lela la bacteria.
Después de dar varias vueltas de inspección, hizo su primera visita, a los pulmones. “¡Guauuu! Qué amplio y bien ventilado. Aquí me monto yo, con unas cuantas amigas, una neumonía de tres pares de narices”. Sí, amigos, nuestra pequeña amiguita estaba dispuesta a seguir el mandato bíblico, “creced y multiplicaos”, al pie de la letra. Pero de pronto reparó que aquellos pulmones ya habían sido ocupados en dos ocasiones, en las que unas colegas suyas habían provocado en otros tiempos dos pulmonías. “No sé, ya han sido habitados, se ven algo usados…No, no, qué va, definitivamente no me quedo en los pulmones, eso es como vivir de segunda mano; yo aspiro a algo mejor”.
Así que se subió a la siguiente vena dejándose arrastrar por el torrente sanguíneo, en busca del lugar adecuado para anidar. Bajó al poco. “Tengo que reconocer que el transporte está muy bien en esta zona”, iba pensando mientras caminaba, cuando se encontró de bruces con el hígado. “¡Aquí, aquí puede ser un buen lugar!”, se dijo atraída por las dimensiones de éste y entró. “¡Menudo chasco! Las paredes están pintadas de amarillo, pero si está pasado de moda. Ay, no aquí tampoco me quedo, la bilis nunca ha sido de mi agrado”.
“Margarita, ¿quieres que te lleve agua?”, escuchó que le decían al cuerpo en el que ella se encontraba y ésta contestaba retumbando su voz en todo el interior “No, ya tengo. Ahora me pongo el termómetro”. “¿Margarita? ¿El cuerpo se llama Margarita? Como la de Rubén Darío: Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar tu acento. Margarita, te voy a contar un cuento”. Sí, nuestra Lelita era aficionada a la literatura, como nosotros; ¿o, acaso, lector, eres de los que piensan que una bacteria no tiene derecho a instruirse? Vamos, vamos amigo. En su antigua casa, en sus ratos libres, por las tardes, gustaba subir al cerebro y echar mano del archivo y acomodarse en una hendidura de aquella materia gris, leyendo durante horas.
Un tanto decepcionada por no hallar el lugar adecuado para ella, Lela, se dirigió hacia el sur. Decidió ir caminando, dando un tranquilo paseo para poder disfrutar del paisaje. Al rato se topó con un bonito parque, leyó el letrero “Parque de los Intestinos” y resolvió quedarse a jugar en sus largos toboganes. Disfrutaba lanzándose a toda velocidad por ellos hasta llegar abajo, mientras gritaba con los brazos en alto y le entraba la risa: era feliz; luego, subía corriendo para volver a tirarse por ellos y así estuvo durante largo rato. Pero se dio cuenta que debía continuar camino, debía seguir buscando y emprendió de nuevo el vuelo.
Después de andar otro ratito llegó a un edificio llamado “Vejiga”, una preciosa piscina esférica y entró para darse un baño y refrescarse así de la caminata. Pero resultó que estaba climatizada y olía fuerte, se habían pasado con el ¿cloro? o lo que le echaran a aquel líquido. Se acercó al borde y vio con suma sorpresa su silueta reflejada en él, “¡por Dios! Pero si me he puesto redonda. Claro, desde que entré aquí no paro de engullir plaquetas y linfocitos a todas horas como si fueran gomitas.. Lelita, te llenas y luego quieres estar delgada. Ahora te tocará hacer dieta”, se decía nuestra pequeña protagonista.
Miró hacía el sur pero su orografía no reunía las condiciones exigibles, necesarias y hasta deseables para vivir en ella. Se trataba de dos extensiones bastante largas, sí, pero llenas de músculos fibrosos con apenas espacios vacíos donde moverse cómodamente, llamadas piernas, y después, la nada, el vacío. Así que ni corta ni perezosa dio media vuelta y se encaminó otra vez hacía arriba llegando a los riñones. “Bueno, es un duplex, sí, pero cada habitáculo es muy reducido y a mí no me gusta vivir con estrecheces… ¡No señor!” No, Lela, estaba acostumbrada a otra cosa; vamos, que era un poco pija y con tanta vacilación había dejado pasar tres valiosos días sin decidirse por cuál sería el lugar donde echar raíces.
Tres días en los que el cuerpo que había invadido ya se encontraba débil margarita fue al médico donde le dijeron que había una bacteria dando vueltas por su cuerpo entonces le recetaron los medicamentos para combatirla muriendo asi lela la bacteria.
EXPLORACION: se hará la exploración por medio de
preguntas.
¿De qué hablaba la lectura?
¿Quién era lela?
¿Qué buscaba lela?
¿Qué paso con ella?
¿Qué pasa cuando no nos lavamos las manos antes de comer?
DESARROLLO DE LA CLSE:
Aprovechando la exploración nos introducimos en la clase donde
explicaremos lo referente al ámbito conceptual de las bacterias y como hacer un
cultivo de estas
Las bacterias
son organismos unicelulares microscópicos, sin núcleo ni clorofila, que pueden
presentarse desnudas o con una cápsula gelatinosa, aisladas o en grupos. La
bacteria es el más simple y abundante de los organismos y puede vivir en
tierra, agua, materia orgánica o en plantas y animales.
Tienen una gran
importancia en la naturaleza, pues están presentes en los ciclos naturales del
nitrógeno, del carbono, del fósforo, etc. y pueden transformar sustancias
orgánicas en inorgánicas y viceversa.
Son también muy
importantes en las fermentaciones aprovechadas por la industria y en la
producción de antibióticos.
Desempeñan un
factor importante en la destrucción de plantas y animales muertos.
Las bacterias son muy importantes para el ser
humano, tanto para bien como para mal, debido a sus efectos químicos y al rol
que juegan en diseminar enfermedades
En su efecto
beneficioso, algunas bacterias producen antibióticos capaces de curar
enfermedades y también son utilizadas para hacer algunos productos consumibles,
pero así como hay bacterias beneficiosas hay otras que causan daño Casi
doscientas especies de bacterias son patógenas para el ser humano; es decir,
causantes de enfermedades. Entre las bacterias más dañinas están las causantes
del cólera, del tétanos, de la gangrena gaseosa, de la lepra, de la peste, de
la disentería bacilar, de la tuberculosis, de la sífilis, de la fiebre
tifoidea, de la difteria, de la fiebre ondulante o brucelosis, y de muchas
formas de neumonía.
Si queremos
observar como las bacterias están en todas partes en todo lo que tocamos puertas, pasamanos etc.
Además entender
el porqué es importante lavarnos las manos antes de consumir un alimento para
evitar enfermedades, realizaremos un experimento en el aula laboratorio.
Vamos a realizar
un cultivo de bacterias para ello necesitamos los siguientes materiales:
- un sobre de
gelatina sin sabor.
- un cubito de caldo.
-dos frascos de
vidrio con tapa.
1) Disuelve el
cubo de caldo y el sobre de gelatina en 1/2 litro de agua. Dejarlo hervir
durante 10 minutos.
2) Esteriliza
los frascos y sus tapas metiéndolas en agua hirviendo durante 5 minutos.
3) Coloca la
mezcla en cada envase y mantenlos tapados. Deja que se enfríe y solidifique la
gelatina.
4) Luego,
ensúciate las manos! No es necesario que limpies el inodoro del baño o que
juegues con barro. Estoy hablando de ensuciarlas “bacterialmente” por ejemplo:
súbete a un carro, cuenta el vuelto que te dieron en el kiosco o agárrate del
pasamano de la escalera. Cosas que hacemos todos los días, sin pensar en la
cantidad de bacterias y virus que hay en esos lugares. (Debieron haber llegado
con las manos sucias para esto luego se las lavaran en el laboratorio)
5) Ahora que
tienes las manos sucias, toca con la yema de tus dedos la gelatina ya
endurecida, de uno de los frascos, luego lávate bien las manos y toca la
gelatina del otro frasco Tapa bien los envases y déjalos en un lugar cálido
durante 24 o 36 horas. Pasado ese tiempo, observarás algo como esto:
Cada punto blanco es una colonia
de bacterias.
Ellos realizaran este proceso
conmigo, luego se llevaran los frascos a su casa para esperar el tiempo necesario
para ver el resultado.
Luego de esto pasaremos a una
actividad en clase.
ACTIVIDAD
Responde las preguntas basado en
la explicación y en el experimento.
1.
explica la diferencia entre las bacterias benéficas y las malignas.
2.
menciona lugares en donde puedas adquirir bacterias sin poder observarlas.
3. argumenta por que crees que debes lavarte las manos
antes de cada alimento.
4. asígnate un
compromiso para evitar enfermedades a causa de las bacterias de ahora en
adelante
Luego de haber realizado esta
actividad damos paso al compromiso pedagógico.
COMPROMISO PEDAGOGICO:
Redacta un informe sobre los
resultados del experimento en donde expliques que sucedió con el frasco que
tocaste con las manos sucias y el que tocaste con las manos limpias, traerlos y
socializar el informe.
BIBLIOGRAFIA:
-
súper ciencias.com
-
www.proferenlinea.cl
Se pueden evidenciar que trabajaste con responsabilidad tu ámbito conceptual, pero no se nota tanto la apropiación de la estrategia que se debe utilizar adecuadamente en el laboratorio según lo que siguieres en tu plan de clases para
ResponderEliminardicha estrategia.